Deber de Reserva
Profesional
La ética en la ingeniería es un tema que además de ser
amplio es complejo ya que esta no solo aborda la infraestructura física en la
que vivimos o los productos sintéticos que usas y consumimos, también tiene que
ver con el funcionamiento de las maquinas, con el medio ambiente, alimentos y
su forma de producción. La ética además de ser inherente al ser humano, es
necesaria para que los ingenieros puedan cumplir a cabalidad su función social,
para que a través de sus conocimientos generen progreso. El alcance de la
ingeniería es inimaginable, siempre y cuando se trabaje con responsabilidad
social laboral y ético, es por esto que si anhelamos un mundo donde nos podamos
relacionar bien los unos con los otros, que tengamos un buen entorno, que
aprendamos a administrar bien nuestros recursos, podamos darle una buena
apariencia a nuestras ciudades, que tengamos tecnología de punta, tengamos un
buen desarrollo social, una buena calidad de vida, necesitaremos aprender a ser
personas éticas, en todos los aspectos de nuestras vida sobre todo el laboral.
La reserva
profesional es la obligación legal que tienen ciertas profesiones de mantener
en secreto la información que han recibido de sus clientes. Al contrario de lo
que ocurre con otros tipos de deberes de confidencialidad, el secreto
profesional se mantiene incluso en un juicio. Además posee una condición moral
y otra jurídica, desde el punto de vista moral, existe el deber de
guardar el hecho conocido cuando éste pueda producir resultados nocivos o
injustos sobre el cliente si se viola el secreto. El secreto profesional es una obligación de
confidencialidad, que se impone por la necesidad de que exista una absoluta
confianza entre el profesional y quienes acuden a solicitar sus servicios. Por
ejemplo, un acusado no podría contar toda la verdad a un abogado si luego se
pudiese obligar al abogado a declarar como testigo lo que le ha contado. En
otros casos, como el de los médicos, el secreto profesional se basa en el
respeto a la intimidad del cliente.
Todas
aquellas personas que por razón de su profesión prestan servicios, o son
confidentes necesarios, son objetos de reserva profesional todas las
circunstancias y situaciones conocidas por el profesional en el ejercicio de
sus funciones. El
profesional debe guardar secreto sobre datos e informaciones, que de carácter
reservado, le hayan sido confiados o haya obtenido, en virtud del ejercicio de
su profesión. La reserva profesional. Representa uno de los aspectos más
significativos de su actuación, tiene el deber ético de mantener
confidencialidad y reserva de los asuntos vinculados con las actividades que
desempeña con y para el cliente.
Realizado por Manuel David Brito Valerio


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